¿Qué decir de mi chica escritora y de mi guapo y testarudo escocés?

Todo comenzó con un: «Tendrías que ponerte con una historia sencilla y presentarla al PLA (Premio Literario de Amazon). Y en la que por supuesto haya un escocés. Están de moda».

Pensé que a mi amiga se le había ido la pinza; tanto escribir sobre voces en la cabeza de su protagonista femenina no podía ser bueno.

Llevaba 40 páginas de la tercera parte de una de mis sagas, eso sin contar con que el dichoso premio empezaba en poco más de tres meses. Yo era de intensidad 10 en la escala de Richter y necesitaba mínimo un añito para crear a uno de mis bebés. «Imposible» decidí, y regresé a lo mío.

El caso es que la disparatada idea de la jodía Mary ya había calado en mi cerebro y había echado el ancla allá donde mi subconsciente no para de dar vueltas a las cosas, así que estaba cantado que pocos días después dejara mi novela histórica, abriera un documento en blanco y tecleara: NO PIENSO MORIRME SIN CATAR A UN HIGHLANDER.

Las mejores cosas de la vida empiezan así, con un «no hay cojones».

NO PIENSO MORIRME SIN CATAR A UN HIGHLANDER

 

ISBN: 9798652711450

 

GÉNERO: Romántica contemporánea

FECHA DE PUBLICACIÓN: 10 de junio de 2020

Tengo veintiséis años, dos empleos, y unas amigas muy locas que me animan a regar la hierbabuena ahora que aún soy joven y atraigo al sexo opuesto. Lo que ellas no entienden es que en mi imaginación (para complicarme más la existencia escribo historias de amor) me veo del brazo de un tiarrón del norte.

Pero no del País Vasco, sino de tan arriba del mapa que ni le entienda cuando, entre besos húmedos y apasionadas caricias, me susurre cosas como «Mo ghraidh» o «tha gaol agam ort»… Las fanáticas de Outlander sabéis por dónde voy…

Yo lo que quiero es un highlander para mí solita.

Y resulta que cuando lo encuentro, pues que sí, que me mantiene todo el jardín en flor, pero también es un mentiroso y un manipulador.

Así que aquí estoy, en un nuevo trabajo que me va a costar la salud, con una novela a medias, y muy desatendida en ciertos aspectos que ahora que los he catado, me parecen esenciales. Y encima lo estropeo todo enamorándome de ese escocés de pacotilla.

Si es que mi vida da para una novela…

La cuestión es: ¿querría leerla alguien?